Ya en la primera vuelta logró recuperar 2 posiciones. Unas vueltas más tarde, se deshizo de Hülkenberg y Maldonado, a pesar de todas las dificultades que eso conllevaba. En la primera parada se quitó de encima a Räikkönen y a Kobayashi. Al salir de boxes, se encontró a un tren comandado por Schumacher. Sus aspiraciones de podio pasaban por quitarse de encima a todos esos coches, y lo hizo mucho más rápido de lo que cabía esperar. Webber, Senna y el propio Michael parecían coches de otra categoría al lado del poderío de Alonso. Luego se deshizo de Di Resta, que aún tenía que entrar en boxes.
Más tarde, saldría el Safety Car, lo que trajo como consecuencia las paradas en boxes. Allí, McLaren cometió otro error con Hamilton, uno más que sumar a una larga lista en este 2012. Esto lo aprovechó Alonso para salir por delante del inglés, y colocarse en posición de podio. Por delante ya sólo quedaban Grosjean y Vettel.
Al francés se lo quitó de encima en la segunda curva nada más relanzarse la carrera, y al alemán unos metros más tarde cuando el alternador de su RB8 fallaba.
La obra maestra se había completado. Ya nadie podría despertar a los soñadores que ni siquiera habían podido soñar algo así.












